Han empezado las absurdas (pero tristemente efectivas) campañas electorales de los grandes partidos, y con ellas ha surgido la iniciativa nolesvotes, propuesta por el abogado Javier de la Cueva, que está últimamente en boca de todos en Internet.
Aprovecho el momento para hacer un post que viene al tema y llevo queriendo escribir desde hace tiempo.
La idea de la campaña nolesvotes es tan simple como su nombre: no votes a los dos de siempre (tres en Cataluña). Algo que yo llevo pregonando desde que tengo derecho a voto, pero a lo que la gente no suele hacer caso. Han tenido que pasar barbaridades para que la gente abra los ojos… y muchos ni lo harán.
Está claro que la democracia representativa que tenemos aquí no es más que una pantomima. A elegir a los tiranos de los próximos 4 años difícilmente puede llamársele «gobierno del pueblo». Pero es que encima el sistema está hecho de tal manera que aprovecha, por un lado, el aborregamiento e ignorancia de la gente, y por otro la propia naturaleza del sistema electoral. Prácticamente deja fuera del sistema a todos los partidos pequeños que no pueden publicitarse.
En fin, qué os voy a contar, ya sabéis cómo va. La gente sabe que el sistema tiene ese déficit, que sólo tienen opciones reales de salir los más grandes, que son los que se publicitan y los que la mayoría de la gente conoce, y aunque no fuese así, son los que todo el mundo cree que el resto del mundo va a votar. Y esto hace que realmente mucha gente considere «tirar su voto» el votar a cualquier otro partido que «no tiene ninguna posibilidad de salir», y prefieren «aprovecharlo» eligiendo, de los dos grandes, a los que ellos consideran el «menos malo», normalmente elegido por minucias o por algún tipo de fanatismo, aunque sea en forma leve, similar al que tiene alguien que elige un equipo de fútbol del que ser hincha.
Sin embargo, votar a cualquiera de esos es tirar el voto más todavía.
Hagas lo que hagas, votes lo que votes, pierdes. Por eso, siendo un voto algo tan importante como es, nuestro único medio de decidir en política, la gente le tiene tan poco respeto, y no les falta razón. ¿Y se supone que somos libres? ¿Que nosotros nos gobernamos? Ja, no estamos tan lejos de una dictadura.
Pero si al menos nos diésemos cuenta de esto y todos en masa dejásemos de votar a esos dos de siempre… quizá algo podría cambiar. O no. Porque aún así, los partidos opositores pequeñitos son tantos, y de tan distinta índole, que aunque no se votase a los de siempre, los votos se dispersarían entre todos, y por poca gente que votase a los partidos de la discordia, igual acababan saliendo igual. ¡Y esto suponiendo un antivoto en masa!
El panorama está así, y tan solo un cambio en el sistema de gobierno nos podría sacar de él. Aún así, yo siempre he preferido dar mi voto a partidos pequeños o incluso no votar, antes que dar mi apoyo a los que sé que van a ser unos tiranos. Por mucho que el sistema ofrezca pocas opciones, tienes que darte cuenta de que si les has votado, cada vez que nos hagan una putada TÚ tienes la culpa. Si no les votas, aunque saliesen, al menos tú no les has apoyado. Tu voto, por inútil que te parezca, es en realidad lo único que permite a los grandes seguir en el poder.
Recuerdo una ocasión, estando yo en Bachillerato, en la que vino un negro (lo siento, pegaba ponerlo en negro xD) a darnos una charla sobre el tráfico de armas en su país. La verdad es que no recuerdo de qué país era, creo que de Líbano o alguno similar. Nos contó que su país estaba constantemente en guerra, una guerra que era instigada por los gobiernos occidentales, a fin de que el país jamás saliese de la pobreza. Recuerdo que al final de la charla, el negro nos dijo que nosotros eramos los únicos que les podíamos ayudar, y entonces los niños empezaron a gritar «¡manifestación!, ¡juerga!», y similares. El negro nos dijo entonces que esas cosas estaban bien, pero había una manera mucho mejor en la que podíamos ayudar:
Con vuestro voto. Votad a gente responsable que no permita que esto ocurra.
Con vuestro voto. En ese momento tuve una pequeña revelación. Las manifestaciones y quejas no valen para nada si tu gobierno es un tirano que no te va a escuchar (aparte de que creo que están de más ahora que podemos dejar nuestras opiniones en internet y no tenemos que chillárselas a la gente a la puerta de un edificio), lo único que puede hacer que las cosas cambien es tu voto.
Pero mucha gente cree que es al revés: que el voto sólo sirve para elegir al menos malo, y que para las maldades que haga haremos manifestaciones, que es nuestra única manera real de luchar. Y así vamos… últimamente veo manifas en mi ciudad cada semana. Pero seguro que en las elecciones municipales vuelve a salir el mismo partido de siempre…
¿Si es que no habéis visto por ahí titulares de que «el PSOE no cree que los internáutas les vayan a castigar en las urnas»? Ellos lo saben, saben cómo es el sistema y saben lo tonta que es la gente, y lo que es más, saben que ocurre cada cuatro años, y que volverá a ocurrir ahora.
Votar debería ser algo concienzudo, y que sólo deberías hacer si sabes lo que estás haciendo. Yo considero que para que un voto sea responsable, deberías tener claras, como poco, la ideología y propuestas del partido al que pretendes votar, y estar de acuerdo con ellas, con que eso es lo que quieres para el gobierno que va a regir tu vida. También tener en cuenta sus antecedentes, si ha estado ya en el poder. Y lo ideal sería ya saber cómo funciona la política y el sistema de gobierno.
Pero esto no se cumple casi nunca. La gente vota a un partido u otro por argumentos simplistas, incluidos los minoritarios. A estos porque son anti-aborto, a estos porque son pro-aborto, a estos porque son ecologistas, a estos porque parecen un partido generalista y no tan malo como los de siempre, a estos porque me suben la pensión, a estos porque los otros me la bajan… Pero en la gran mayoría de los casos la gente ni se ha leído el programa del partido, ni se ha parado a informarse sobre la gente que lo compone. Votan a una imagen.
En muchas ocasiones, también, te molestas en informarte sobre los planes de los distintos partidos y descubres que ninguno te convence del todo. Algunos tienen alguna cosa buena, pero cosas que no te gustan, y otros lo contrario… Si votas a cualquiera, de nuevo, estarías votando «al menos malo».
En fin, que una democracia representativa no es desde luego un buen sistema de gobierno, y menos todavía en un país de gente inculta y políticos corruptos. Un cambio de sistema es necesario, pero me pregunto si es posible llevarlo a cabo…
Continuaremos con el tema, con una última y breve reflexión (que es la que al principio quería expresar, pero me fui por las ramas) en otro post.

El maldito bipartidismo (http://versionsubtitulada.blogspot.com/2010/04/bipartidismo.html)
«Lo sentimos, la página que estabas buscando en el blog Versión Subtitulada no existe.» :S
Ha metido el blog el paréntesis en la dire y no apunta bien, copio el enlace que funciona:
http://versionsubtitulada.blogspot.com/2010/04/bipartidismo.html
Marbu yo quiero votarte a ti, estamos contigo marbu!!