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EOF

Probablemente, el lector avispado se habrá dado cuenta que desde que hicimos el cambio de dominio, la dirección de este blog se volvió larga y extraña:

http://coconauts.net/old/marburradas

¿Y a qué viene ese old? Pues porque desde entonces este blog ha estado marcado con fecha de caducidad: mi plan era abandonarlo para dedicar mis posteos a uno nuevo.

Dadas mis múltiples obligaciones y ocupaciones no he tenido tiempo hasta ahora de realizar el cambio, por lo que he seguido usando Marburradas como si nada, pero por fin, ha llegado el momento de partir y de despedirme de este querido blog mío.

A partir de ahora, mi actividad bloguera continuará en Marphus, un blog colaborativo donde escribieremos Rephus y yo. Ambos posteamos poco y no nos lee mucha gente, pero unificando esfuerzos nos quedará un resultado más chuli =). Todavía le quedan retoques y cosas por añadir, pero estamos ya hartos de esperar para empezar a usarlo, así que… ¡allá que vamos!

Una novedad es que no vamos a hacer una importación masiva de todas nuestras entradas anteriores al nuevo blog, sino que lo empezaremos from scratch. Entre las entradas antiguas hay mucha morralla (por ejemplo, mi último año de blog ha sido un auténtico truño), y están bastante desorganizadas, por lo que pienso que no vale la pena molestarse en ello. Aún así, conservaré este blog con todas sus entradas y comentarios tal como están, y se podrá seguir accediendo desde su dirección actual. Y tampoco desecharé reciclar alguna que mole para el nuevo blog :P

Por tanto, no queda más que despedirme de Marburradas, y de todos los que aún me seguís (si es que queda alguien ahí *ahí ahí ahí* (sí, eso era un eco…)). Muchas gracias por seguirme, y recuerda que la fiesta continúa en…

HTTP://COCONAUTS.NET/MARPHUS

Facts about Ireland

  • SIEMPRE ESTÁ LLOVIENDO. Si hace sol, es sólo de forma momentánea.
    • Aunque cuando no llueve es todo muy bonito, lleno de verde y de ríos, y hasta arcorírises de vez en cuando. (Para muestra: esto estaba al laito de mi casa).
    • Y de lo primero que te habla cualquiera cuando le ves es del tiempo. ¡En serio!
  • Hay cuervos y urracas por todas partes.
  • ¡Y arañas!
    • De hecho, si estás más de un día si usar alguna cosa ya le salen telerañas.
      • ¡Y a veces aunque las uses! En mi bici siempre había una araña viajando conmigo.
  • Mohos y líquenes campan a sus anchas por cualquier rincón.
    • Incluso dentro de los hervidores de agua eléctricos.
      • Cosa que a nadie parece importarle lo más mínimo.
  • En todos lados tienen suelo de moqueta.
  • La gente es vaga de la leche y pilla taxis para todo.
    • Y la mitad de los taxistas son negros. ¡En serio!
  • Te encuentras más dinero por la calle del que es normal. Cada día me encuentro al menos una monedita, ¡y alguna vez hasta billetes de 5 y de 10!
  • Las tiendas suelen cerrar muy temprano, pero ey, ¡¡abren los domingos!!
    • Excepto los bancos, que no abren ni los sábados. Siempre tan cojoneros… ¬¬U
  • Los buses funcionan tan horriblemente mal como en Málaga.
  • En casi todos los pubs  suelen tener música en directo todos los días. De hecho «lo auténtico» es cuando se reúne un grupo de músicos e un pub para practicar ahí mientras se toman unas pintas. Muchos pubs reservan mesitas para estos músicos espontáneos.
  • Aquí no hay muchos moros, pero en su lugar hay muchos… ¡indios!
  • ¡Aquí no hay canis!
    • Quizá por esa razón las peluquerías aquí son tan caras (al menos para las señoritas). Entre 35 y 50 euros por un simple corte de pelo. Claro, en España sobran chonis cuya máxima aspiración en la vida es poner una pelu, pero aquí no son chonis, son estilistas pijiguays que se cobran su pasta…
  • El agua del grifo es gratis. Normal, como les sobra… xD
  • Aquí no puedes ir a una cafetería y pedir simplemente «un café». Tienes que elegir entre una miríada de nombres pijos y raros: que si Expresso, Americano, Latte, Café Machiatto, Capuccino…
    • ¡Y hay un Starbucks DENTRO de la universidad! Seriously!
    • El famoso café irlandés, por cierto, ¡sólo lo ponen en los pubs! Como lleva whiskey, sólo lo tienen en los sitios autorizados para vender alcohol, y las cafetas no suelen tener la licencia adecuada.
  • El país está LLENO de españoles. El 99.9% de ellos haciendo un curso de inglés.
  • De hecho, hay un montón de sitios que tienen el adjetivo “spanish”. El Spanish Arch en Galway, la playa Spanish Point en Miltown Malbay…
  • Sólo venden leche fresca del día que se te pone mala en menos de una semana, y no hay leche UHT que puedes tener almacenada durante meses, it totally sucks!
  • Por la calle todas las señalizaciones están en inglés e irlandés. Pero el irlandés no lo hablan ni los locales, más allá de cuatro frikis.
  • Lo que si hablan es inglés con un acento del demonio que no hay quien entienda… ¡casi parece otro idioma!
  • Los coches suelen ser más amigables que en España (al menos en Galway, quizá por ser una ciudad pequeñita), y a menudo se paran para dejarte pasar incluso en sitios donde no hay paso de peatones ni nada.
  • Y menos mal, porque todos los semáforos son con botoncito, ¡y encima duran aún menos que los de aquí!
  • Y a pesar del mal tiempo, la gente usa mucho más las bicicletas.
    • Aunque parece que las roban tan frecuentemente como en España…
  • Son igual de idiotas con las bolsas de plástico que en España: en los supermercados no te las dan, pero en todas las demás tiendas sí… 9_9
  • Algunas máquinas raras que he encontrado: expendedora de paraguas, planchas de emergencia para el pelo en un cuarto de baño.
  • Aquí son muy populares algunos deportes rarísimos: el Gaelic Football es un remix entre rugby y fútbol cuyas reglas parecen haber sido inventadas por un grupo de niños en el patio del colegio, y el Hurling es más o menos lo mismo pero con una pelota más pequeña y una especie de palos de hockey raros. Todos ellos son muy bestias y de darse hostias, y son jugados por tíos muy grandes y fornidos con pantalones ridículamente pequeños.
  • ¡Aquí la sidra es una bebida tan popular como la cerveza! La sirven de grifo en cualquier pub.
  • Una diversión muy común por estos lares es ir a las carreras de galgos o de caballos a apostar, y por todas partes te encuentras «bookies» (no confundir con «wookies»), locales de apuestas.
  • Aquí la prensa y los medios son bastante sensacionalistas, van siempre a las noticias escandalosas.
  • Y los anuncios de «si bebes no conduzcas» son MUY bestias…
  • La cantidad de merchandising de Guiness que hay por todos lados da SUSTO.
  • En el McDonalds venden una hamburguesa de 2€ que es igual que la hamburguesa con queso de 1€ pero doble, ¡ñam!. También tienen unas pseudohamburguesas de desayuno que están cojonudas.
  • Y lo más importante: ¡¡Aquí tienen los cereales que me quejaba de no encontrar en Málaga en ninguna parte!!

Postulado de la dificultad en el contrapunto

La realización de contrapunto en un nivel n (medido en número de voces) resultará de dificultad extrema hasta intentar el nivel n+1, momento en el que repentinamente se convierte en una tarea trivial.

Supervivientes

Hemos sobrevivido sin frigorífico.

Hemos sobrevivido sin Internet.

Hemos sobrevivido sin agua.

Hemos sobrevivido sin cocina ni cacharros pa cocinar.

Hemos sobrevivido sin suelos.

Hemos sobrevivido sin ordenador.

Hemos sobrevivido sin cargador de portátil.

Hemos sobrevivido sin consolas.

Hemos sobrevivido sin cobertura.

Hemos sobrevivido sin mesa de trabajo.

Hemos sobrevivido sin coche.

Hemos sobrevivido sin piano.

Hemos sobrevivido sin cafeína.

Hemos sobrevivido  sin aire acondicionado.

Hemos sobrevivido sin W.C.

Hemos sobrevivido sin un colchón entero.

Hemos sobrevido sin dinero.

Rephus y yo nos reímos en la cara del último superviviente. Una nenaza.


***WARNING, ENTERING CURSI ZONE ***
(Lo que me pregunto es si podremos sobrevivir el uno sin el otro…)

Dos besos

Dos besos. Es el saludo estándar que se estila hoy día si eres hembra, o si eres tío sólo para con las hembras. Pero sólo para familiares, o para con todo el mundo a partir de cierta edad. La edad en la que yo llevo desde hace ya tres o cuatro años, más o menos.

Sin embargo, me cuesta acostumbrarme. Es un saludo que siempre me ha parecido muy falso, que siempre se hace por cortesía y porque se tiene que hacer, pero no porque te apetezca. Normlamente ni siquiera besas a la persona, simplemente os tocais mejilla con mejilla mientras ponéis morritos y hacéis, opcionalmente, un sonido de «muack». Más falso qu’n billete sei euro.

Pero si se me hace raro ya de por sí, no os quiero contar encima lo raro que se me hace saludar de esta forma a amigos o conocidos de mi época moza, que durante toda la vida he saludado de mi manera normal: con un hola y una sonrisa, y si eso moviendo la manita. De repente, creces, y el saludo se convierte en los dos besos falsos estos. Pues vale…

No me gusta este saludo. Dar besos es algo personal que solo debería hacerse si te sale del alma, y no por cortesía. El hola y la sonrisa me parece un saludo mucho más conveniente y sincero. El apretón de manos también está bien como saludo formal. Pero los dos besos me parecen fuera de lugar…

…O quizá es que me cuesta hacerme mayor…

Políticamente incultos

El otro día hablé sobre el voto útil/inútil y por qué la democracia representativa no funciona.
La conclusión es que no funciona primero porque somos idiotas, y segundo el sistema está hecho así, para que exista un bipartidismo perpétuo de tiranos grandes.
Sin duda, sería mejor un sistema de democracia directa o participativa, en el que no haya partidos de un signo u otro, sino ciudadanos que deciden directamente.
En cualquiera de los casos, hay una razón que hace que la democracia, el gobierno del pueblo, fracase: que el pueblo no sepa gobernar.
Y lamentablemente creo que ese es nuestro caso: somos políticamente incultos.
¿Cuantos de mis lectores saben la diferencia entre parlamento, senado y congreso? ¿Sabes qué función cumple exactamente un ministro? ¿Y un diputado? ¿Conoces el proceso de proposición y aprobación de leyes? ¿Sabes cómo funciona el sistema tributario? ¿Tienes alguna noción básica de economía siquiera? ¿Sabes lo que son los tipos de interés, o el IPC?
Quizá más de uno que me lee lo sepa. Yo no lo sé.
Podéis llamarme inculta, podéis llamarme desinteresada, podéis echarme en cara que eso puedo aprenderlo leyendolo en cualquier parte, y tendréis razón.
Pero el quid de la cuestión es que no sé ninguna de esas cosas básicas. Y aún así tengo derecho a voto. Puedo tomar decisiones completmente arbitrárias en política sin tener ni puñetera idea.
Y como yo hay cientos de miles.
Se supone que somos ciudadanos, se supone que nosotros nos gobernamos. Pero digo yo que para ello habrá que saberse el A-B-C de la política, los conceptos básicos aunque sea. En mi opinión, deberían enseñarse en el colegio o el instituto. Sin embargo no es así.
Y no es así porque probablemente a los que están al mando les interesa que así sea. La gente inculta no puede pensar, no puede entender de política, y no pueden darse cuenta de lo mal que lo hacen. Se aseguran su perpetuidad.
Mucha gente dice que le parece una irresponsabilidad no votar. Yo qué queréis que os diga, me parece más irresponsable aún votar sin tener ni idea. Así ves luego a las maris de barrio que votan a cualquiera por chorradas tales como que «les parece más majo». Y así vamos.
Aprovecho para preguntar a los presentes que si conocen algún buen libro o lugar donde instruirse sobre estos temas, agradecería si lo dejan en los comentarios. Una será ignorante, pero quiere aprender.

El otro día hablé sobre el voto útil/inútil y por qué la democracia representativa no funciona.

La conclusión es que no funciona primero porque somos idiotas, y segundo el sistema está hecho así, para que exista un bipartidismo perpétuo de tiranos grandes.

Sin duda, sería mejor un sistema de democracia directa o participativa, en el que no haya partidos de un signo u otro, sino ciudadanos que deciden directamente.

En cualquiera de los casos, hay una razón que hace que la democracia, el gobierno del pueblo, fracase: que el pueblo no sepa gobernar.

Y lamentablemente creo que ese es nuestro caso: somos políticamente incultos.

¿Cuántos de mis lectores conocen la diferencia entre parlamento, senado y congreso? ¿Sabes qué función cumple exactamente un ministro? ¿Y un diputado? ¿Y el presidente del gobierno? ¿Conoces el proceso de proposición y aprobación de leyes? ¿Sabes la diferencia entre los distintos tipos de leyes que hay? ¿Sabes cómo funciona el sistema tributario? ¿Sabes lo que son los tipos de interés, o el IPC, o el PIB?

Quizá más de uno que me lee lo sepa. Yo no lo sé. Y tengo prácticamente una carrera universitaria.

Podéis llamarme inculta, podéis llamarme desinteresada, podéis echarme en cara que eso puedo aprenderlo leyendolo en cualquier parte, y tendréis razón.

Pero el quid de la cuestión es que no sé ninguna de esas cosas básicas… y aún así tengo derecho a voto. Puedo tomar decisiones completmente arbitrárias en política sin tener ni puñetera idea.

Y como yo hay cientos de miles. Millones probablemente (y eso sólo en España…).

Se supone que somos ciudadanos en una democracia, se supone que nosotros nos gobernamos. Pero digo yo que para ello habrá que saberse el A-B-C de la política, los conceptos básicos aunque sea. En mi opinión, deberían enseñarse en el colegio o el instituto. Sin embargo no es así.

Y no es así porque probablemente a los que están al mando les interesa que así sea. La gente inculta no puede pensar, no puede entender de política, y no pueden darse cuenta de lo mal que lo hacen. Se aseguran su perpetuidad.

Mucha gente dice que le parece una irresponsabilidad no votar. Yo qué queréis que os diga, me parece más irresponsable aún votar sin tener ni idea. Así ves luego a las maris de barrio que votan a cualquiera por chorradas tales como que «les parece más majo». Y así vamos.

Aprovecho para preguntar a los presentes que si conocen algún buen libro o lugar donde instruirse sobre estos temas, agradecería si lo dejan en los comentarios. Una será ignorante, pero quiere aprender.

Propuesta para la #spanishrevolution

Tenemos a gente por todo el país haciendo concentraciones y manifestaciones por que las cosas cambien. En un movimiento al que se le asocian ya muchos nombres: #spanisrevolution, #acampadasol, #democraciarealya, #nolesvotes, y más…*

Por mucho que otros digan que no, hay que admitir que ha supuesto una auténtica revolución ciudadana en cuanto a que ha surgido de forma espontánea, se ha difundido de igual a igual, ha sabido mantenerse pacífica, ha sabido mantenerse alejada de «marcas» (vamos: partidos y sindicatos) que quisieran asociar su nombre al movimiento, y ha conseguido evitar etiquetarse con ideologías concretas. Estoy realmente muy sorprendida de que se esté llevando a cabo de forma tan civilizada y organizada, lo cual legitima totalmente las quejas en mi opinión. De hecho, el movimiento ha llegado a ganarse mi simpatía y aprobación, a pesar de que por lo general no me gusta todo lo que implique manifestarse en la calle.

Sin embargo, algo por lo que se le puede criticar (y de hecho se hace) es que la gente que está protestando tan sólo está quejándose de la situación actual, sin tener propuestas ni ningún plan de acción. Porque el sentimiento revolucionario y las quejas son muy bonitos, pero sin ningún plan de acción no se llegará a ningún lado. Y es una pena, de verdad, que la cosa se vaya a quedar ahí.

Por ello, quería hacer una propuesta a todo el movimiento por la #democraciaRealYa.

Las quejas son hacia el sistema político actual, que está configurado para blindar a los partidos más mayoritarios, a los que muchos suelen votar de forma irresponsable, pero que no suelen representar a la mayoría de la población. El blindaje del sistema electoral hace practicamente imposible cualquier cambio en el poder, al impedir a los partidos minoritarios obener suficiente representación.

Yendo al grano: a pesar de todas las concentraciones, pancartas, hastaghs de Twitter y demás elementos revolucionarios… en las proximas elecciones va a ganar el PP, y eso es así. No lo vamos a evitar, por mucho #nolesvotesPEROVOTA. Porque los votos de los descontentos (la mayoría) se dispersarán entre partidos pequeños que no conseguirán representación, y los votantes acérrimos y convencidos del PP no cambiarán su voto. Por pocos que pudiesen ser, en piña serán más que los votantes de cualquier otro partido concreto.

La única forma de evitar esto, sería que todo el voto de los que se identifican con la miríada de hashtags, el voto de los «indignados», el voto del movimiento, de la revolución, estuviese dirigido en masa hacia un sólo partido. El problema: que no existe un partido con el que se identifiquen todas estas personas.

Pero la solución es muy fácil: ¡creemoslo!. Si pedimos democracia real, creemos un partido para instaurarla, y votemosle todos en masa en las próximas elecciones.

Propongo la creación de un partido con un única propuesta: reformar el sistema electoral y de partidos políticos y tras ello, seguidamente, convocar de nuevo elecciones. Estas nuevas elecciones, con un sistema reformado y más justo, deberían dar más igualdad de oportuidades a partidos que antes no lograban obtener bastante representación.

Habría que definir cómo queremos cambiar el sistema (listas abiertas, transparencia política, acabar la financiación de partidos políticos con dinero público, acabar con la injusticia de la circunscripciones… todo eso es discutible, pero creo que no sería difícil llegar a un consenso), y una vez hecho esto, crear el partido. Para las elecciones locales del día 22 evidentemente es infactible, pero… ¿qué tal apuntar a las próximas nacionales?

Ya que en las diferentes concentraciones y acampadas se están organizando asambleas diarias, propongo que se discuta esta idea en ellas, propongo que, si os parece apropiada, la hagáis parte del movimiento, y se luche por llevarla a cabo.

Hagamos que la revolución sean más que gritos, pancartas e indignación, hagamos que cuente de verdad, hagamos que sirva para cambiar las cosas, hagamos historia. Llevemos la revolución al siguiente nivel. Tenemos la capacidad para ello. Sólo nosotros podemos impulsar el cambio.

* Sí, a mí también me repatea usar los hashtags de Twitter fuera de Twitter, queda totalmente pedante y fuera de contexto, pero es que los nombres son así, llevan el «sostenido» incorporado, ¿qué le hago?)

Frase para la posteridad

Se considera que la petición de voto responsable a la que se hace referencia puede afectar a la campaña electoral y a la libertad del derecho de los ciudadanos al ejercico del voto.

Resolución de la Junta Electoral Provincial de Madrid, desautorizando las manifestaciones y acampadas de Sol

La #spanishrevolution será o no será muchas cosas, pero la frase de la Junta Electoral es tan surrealista (y tristemente descriptiva sobre quienes nos gobiernan) que merece ser enmarcada. Que se pida voto responsable en plena campaña electoral, ¡hasta ahí podíamos llegar! ¡la gente podría hasta… pensar! ¡y cambiar la opción de voto que la propaganda electoral tanto se ha esforzado en infundirle!

Offtopic: siento estar convirtiendo mi blog en un aburrido escaparate de opiniones políticas últimamente… es que es lo que toca ^^U De todos modos, creo que ya asusté a todos mis lectores, así que da un poco igual xD

Guía para votar responsablemente

Me he quejado con anterioridad de que la gente tiene la devastadora (y lo digo en todo el sentido de la palabra) manía de votar un poco a quien le parece, sin pensarlo mucho, al «menos malo», o al partido que se ha autoetiquetado de alguna manera que nos gusta.

Bien, esa no es manera de votar. Votar así es hacerlo irresponsablemente, y es lo que nos ha llevado a la situación en la que estamos y por la que hay ahora mismo tanta gente en la calle con pancartas y dando gritos.

Si de verdad quieres que haya un cambio y si de verdad quieres que los políticos te escuchen y que exista democracia, no basta con salir a la calle a mostrar lo indignado que estás: tienes que actuar votando responsablemente. A continuación una guía fácil y sencilla en la que se detalla cómo hacerlo, y se incluye un anexo con errores que la gente suele cometer al votar.

Guía para votar responsablemente:

  1. Ve aquí, elige tu provincia, y se te bajará un pdf con todas las candidaturas que se presentan a todos los municipios de tu comunidad.
  2. Por cada uno de los partidos que se presentan en tu municipio, busca en Google su página web, y leete su programa. Te puedes saltar los partidos a los que ya conoces y no te causan confianza, y sabes de antemano que no les votarías.
  3. Es posible que tras leerte los programas haya varios partidos que compatibilicen con tu ideología. Si te cuesta elegir entre ellos, una buena manera de saber si son de fiar o no, es intentar conocerlos mejor. Si tienen foro, lista de correo, chat o reuniones, es bueno acudir a ellas para conocer de primera mano cómo es la gente que lleva el partido, y el grado de veracidad y factibilidad de sus propuestas. Investiga sobre los candidatos que componen la lista del partido, y averigua como son. Sígueles en Twitter si tienen cuenta, y tira de Google para saber más sobre ellos.
  4. Si tras leerte los programas ningún partido te convence, lo responsable es votar en blanco o no votar. Sí, con nuestro sistema electoral actual, el voto en blanco perjudica a los partidos minoritarios… pero no lo hace tanto como la gente cree (sólo se ha dado un caso en la historia de la democracia española donde esto ha ocurrido). No votar suele ser visto como irresponsable, pero en la práctica tiene el mismo efecto que un voto en blanco no computable. Ante este escenario, lo ideal sería asociarte con otra gente para crear un partido que sí te represente para las próximas elecciones.
  5. Una vez elegido un partido, ir a votarlo el día estipulado.

Errores comunes:

  • El voto útil. A la hora de votar, uno no debe cuestionarse nunca utilidad del voto, sino el hecho de que estemos satisfechos con el partido al que votamos. Darle más peso a un partido más grande porque «tiene más posibilidades de salir», aunque nos parezca menos merecedor de gobernarnos, es el gran error que nos ha llevado a la situación actual, de elegir entre «el menos malo» de los grandes, y no es un voto responsable.
  • Votar aunque ningún partido nos convenza sólo porque «hay que votar». Otro error. Tu voto a un partido es tu visto bueno, y con él estás diciendo que quieres que la gente que lo compone te gobierne. Si un partido no te convece no debes votarle, y si ninguno te convence no debes votar a ninguno (ya sea votando en blanco o no votando, o votando a partidos como Ciudadanos en Blanco si se presentan en tu provincia), o volveremos a estar votando «al menos malo». Es cierto que de este modo estás a merced de lo que otros elijan por ti, pero la solución no es votar cualquier cosa. La solución es crear un partido a tu gusto para las siguientes elecciones. Tienes cuatro años de plazo, y no es tan dificil.
  • Votar por alguna minucia. Muchos partidos se valen de su apoyo a alguna propuesta concreta para captar votos de sus partidarios. Por ejemplo: algunos partidos se posicionan contra/a favor del aborto, otros en contra o a favor de los matrimonios homosexuales, de las corridas de toros, de la legalización de la marihuana, de la Ley Sinde… Es un error atender sólo a estas propuestas concretas y dar tu voto a un partido sólo porque está de acuerdo contigo en ese tema, sin importarte el resto de sus propuestas u opiniones. Debes estar de acuerdo con el partido a nivel general, y tener presente que al votarles estas aceptando todo su programa, incluso los puntos con los que no estás de acuerdo. No vale votar a unos porque apoyan los matrimonios gays y luego estar todo el rato manifestandote porque el resto de cosas que hacen no te gustan. Si les votas, estas diciendo con ello que aceptas todas sus propuestas.
  • Votar por tradición o por lo que vota tu entorno. En muchas ocasiones, es común que nuestra familia tenga una ideología concreta, y vote a algún partido de forma tradicional. Votar sólo «por tradición», o incluso por coincidencia de etiquetas (de derechas, de izquierdas…) no es responsable en absoluto, así como tampoco lo es votar a un partido porque la gente de tu entorno lo vota. Incluso si te parece que el partido que cuenta con más simpatías en tu entorno también cuenta con las tuyas, no debes votarlos sólo por lo que te cuenten otras personas. Debes informarte sobre él por ti mismo, y cuestionarte si realente es merecedor de tu voto, si puedes depositar tu confianza en ellos. El voto debe estar razonado, y si es secreto es precisamente para que pueda ser libre.
  • Votar sin tener ni idea. Considero que si se quiere ser un ciudadano adulto, con derecho a participar en política votando o formando parte de algún partido, debería ser necesario tener conocimientos sobre ciertos temas: sobre cómo funciona el sistema político, sobre economía, sobre la sociedad… En resumen: tener cierta idea de cómo funciona todo eso en lo que estás participando. Si consideras que no tienes ni idea, deberías abstenerte de votar, y dedicarte a aprender e informarte hasta que te consideres apto para hacerlo. Si no, tu voto no será responsable. Para esto, claro está, hace falta muchísima autocrítica, a la vez que esfuerzo.

Suele ser muy dificil cumplir todos estos puntos, pero como poco deben intentarse. Si de verdad queremos politicos responsables, debemos empezar votando de forma responsable. Ya va siendo hora de que nos tomemos la política un poco en serio.

Por qué no me gustan las manifas

Está el clima politicosocial calentito ultimamente, y para el día 15 de Mayo hay convocadas manifestaciones en todas las ciudades del país para protestar por los diversos males que nos achacan.

Sin embargo, yo no iré, del mismo modo que nunca voy a ninguna manifestación, porque ni me gustan, ni considero que valgan para mejorar las cosas (en ocasiones, de hecho, las empeoran).

Muchos se me echarán al cuello, o me dirán que soy una pasota que no lucha, y que si por mi fuese todavía seguiría siendo el látigo de siete colas el mayor recurso de productividad laboral. Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es, de verdad, que creo que las manifestaciones, al menos en la época que estamos, son contraproducentes.

En las siguientes lineas pretendo desmitificar una serie de pretesiones que toda manifestación lleva consigo, pero que considero que no se consiguen.

Se pretende: que se escuche la opinión de el sector que se manifiesta.

¿Se consigue? En parte, pero no es el método más eficaz.

Tradicionalmente, las manifestaciones han sido el medio de expresión de sectores de la sociedad que no tenían otra manera de hacerse oir. En épocas en las que los medios de comunicacion no eran libres, la única manera de tener presencia en los medios era juntarse una marabunta de gente y echarse a la calle.

A día de hoy, no cabe duda de que toda manifestación termina saliendo igualmente en los periódicos y telediarios, aparte de ser notada por todos los habitantes de la ciudad. Sin embargo, como medio de expresión, la manifestación tiene el inconveniente de ser limitada, y molesta. Limitada porque como mucho, vas a poder expresar en ella un par de eslóganes (que acabarán siendo lo más populacheros posibles) de muy corta longitud. Es peor que el síndrome de los 140 caracteres de twitter: la comunicación se debilita al verse tan limitada en espacio. No hay sitio para argumentar, o para convencer. Los que de hecho se explayarán hablando sobre los motivos de la manifestación serán los periódicos y telediarios, que tomarán el eslogan a su manera para tergiversar la información a su antojo.

Además, las manifestaciones tienen la mala costumbre de «ir a más». De que a veces en ellas la gente está tan exaltada que decide ir más allá de las palabras, en ocasiones llegando al desorden público o la violencia. Ya el hecho de ir un rebaño de gente a la calle a gritar y hacer ruido me parece poco civilizado, pero lo que ya me parece absolutamente inadmisible es cortar carreteras, quemar contenedores, y ese tipo de cosas. Por muy legítimas que sean tus quejas, si las tienes que hacer notar de esa manera, para mí pierden toda validez.

Sobre todo, teniendo en cuenta que a día de hoy tenemos maneras de expresarnos bastante más eficientes: ¡existe Internet! Hoy en día cualquiera puede publicar en internet su opinión, argumentandola todo lo que crea necesario, y sin ningún tipo de censura (de momento al menos). Tenemos además redes sociales (y no me refiero sólo a las prefabricadas tipo Facebook o Twitter, sino a autenticas redes tejidas a mano en forma de enlaces entre sitios y entre personas) que nos permiten dar difusión a nuestras ideas, haciendo que lleguen a más gente aún que a través de un titular de un periódico, o de unos minutos en la televisión, y sin alteraciones de la información ni del orden público. ¿Por qué nos empecinamos en seguir anclados en el pasado?

Se pretende: conseguir cambios con respecto a imposiciones que vienen de niveles jerárquicos superiores al sector que se manifiesta.

¿Se consigue? Raramente.

Hemos dicho antes que las manifestaciones sirven de expresión y de protesta a aquellos que no tienen voz de otra manera. Normalmente, además, lo que se pretende con la protesta es cambiar aquellos hechos por los que se protestan. Y eso, por lo general, no se consigue con una manifestación.

El primer paso para cambiar las cosas es denunciarlas, correcto. Si ese cambio no depende de ti, sino de alguien en algún nivel de jerarquía superior, lo que debes hacer es convencer a ese alguien de que es mejor cambiar. A ese alguien… o a alguien por encima de él. En cualquier caso, tienes que valerte de tus habilidades de persuasión, o de presión. Una manifestación creo que no vale como ninguna de esas dos cosas.

Si aquellos a los que tienes que convencer son razonables, se les convence mejor con razones bien argumentadas y expresadas: no están en una manifestación. Si no son razonables no les convencerás, ni de una manera ni de la otra. Y como instrumento de presión… ¿realmente vale para algo? Sí, una manifestación de tus subordinados te da «mala imagen» como superior, pero no te quita tu dinero ni tu poder. Y como muchos de los superiores ya tienen mala imagen, ¿qué diferencia hay?

Se pretende: conseguir el apoyo y la empatía del resto de la sociedad.

¿Se consigue? A veces sí, y a veces lo contrario.

Por lo expresado en el primer punto, las manifestaciones tienen las debilidades de que la información que transmiten es escueta, y fácilmente malinterpretable, y de que alteran el orden público, causando malestar a los que son ajenos a ella. Esto dificulta mucho el obtener ánimos y apoyos de aquellos ajenos a los manifestantes, y de hecho, muchas veces consigue lo contrario.

Recuerdo en concreto mi única experiencia real en una manifestación (a la que me asistí más por presión compañeril que por otra cosa). Fué cuando el sector informático se manifestó alimentado por el FUD sembrado por un colegio-wannabe, que se sirvió de un informe muy alarmista para hacernos creer varias cosas que sería complicado resumir en un párrafo, y que de hecho, fué complicado resumir como lema en una manifestación. La cosa es que el sector informático, al menos en la universidad, se lo tomó muy en serio, y empezó a organizarse en manifestaciones y huelgas para pedir al gobierno que nos bendijese con colegios, atribuciones y ese tipo de mafias y privilegios que otras ingenierías tienen.

Al final no se consiguió nada que lo que se pedía pero en la manifestación de Málaga, que es en la que yo estuve, se armó mucho ruido, se hizo una sentada en una carretera (cortando el tráfico y jodiendo a la gente, y haciendo que una chavala del consejo de estudiantes de informática de la UMA se llevase una multa), ¿y todo para qué? para que al fina el resto de la sociedad tan sólo se quedase con la copla de «la ingeniería informática va a desaparecer». Un eslogan que sacado de contexto pierde su sentido y parece que significa otra cosa, eso es lo que llegó al grueso de la población.

Os lo juro: ese año estuve también como voluntaria haciendo charlas a estudiantes de instituto sobre las carreras que la ETSII de la UMA ofertaba, y también en Puertas Abiertas (una feria que organiza anualmente la UMA para dar a conocer los estudios universitarios a estudiantes de instituto), y la pregunta que más me hacían tras lo de la manifestación era: «¿Pero las carreras de informática van a desaparecer, no?». ¡Era desolador! Perdí mucho tiempo intentando convencer a la gente de que lo que habían dicho los informáticos por la tele y los periódicos no era cierto.

Se pretende: infundir al sector que se manifiesta un sentimiento de lucha en pro de una causa común.

¿Se consigue? Sí, pero no pasa del sentimiento.

Unirse a una masa de gente a gritar y alzar los puños, y causar desorden siempre da la sensación de ser muy subversivo, de estar luchando contra el sistema opresor. Pero no es así realmente: es sólo una sensación, y no una lucha real. Por mucho que te quejes y salgas a la calle, las cosas van a seguir igual. Pero mucha gente no se da cuenta de esto. Piensa que por ir y berrear un rato ya ha cumplido como buen ciudadano subversivo, que ha hecho todo lo que se puede hacer, que ya es cosa de que alguien haga caso y cambie las cosas. Esto hace muchas veces que la posible lucha quede en simples quejas y manifestaciones, y que esté acabada antes de haber empezado.

Conclusión.

Por tanto llegamos a la conclusión de que las manifestaciones apenas consiguen más objetivo que el de lanzar un mensaje a la sociedad (que muchas veces llega a esta adulterado), malgastando energías que podrían ser usadas para la consecución de los objetivos de una manera más directa y efectiva.

Así pues, no creas que sólo por lanzarte a la calle van a cambiar las cosas. Denunciar está bien (aunque mejor si es por vías más modernas y civilizadas que las manifestaciones), pero es mucho mejor actuar. Si quieres mejoras sociales no esperes a que tus plegarias sean escuchadas y te caigan del cielo: has de buscarlas o crearlas tú mismo.